• El presidente ejecutivo del Grupo Minero, Iván Arriagada, señaló que “estamos comprometidos a operar de manera segura, generar empleo, apoyar a nuestros proveedores, y contribuir a la recuperación económica y social de Chile”.
  • La crisis generada por el COVID-19 –que ha implicado, entre otras medidas, operar las faenas del Grupo Minero con sólo un 65% de su dotación–, ha tenido hasta ahora un impacto limitado en la producción. Durante el primer trimestre, la producción de cobre del Grupo aumentó en 2,9% y el costo neto de caja disminuyó más de 11% en comparación con el mismo período de 2019.

Durante la entrega de los resultados de producción y costos del primer trimestre del año 2020Iván Arriagada, presidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, reiteró que la compañía está comprometida a “operar de manera segura, generar empleo, apoyar a nuestros proveedores y contribuir a la recuperación económica y social de Chile”.  

En este sentido, sostuvo que “la principal prioridad de Antofagasta Minerals siempre ha sido la seguridad y la salud de nuestras trabajadores y comunidades. Desde el brote del COVID-19 –de acuerdo con las directrices entregadas por la Organización Mundial de la Salud, el gobierno chileno y las autoridades sanitarias– hemos ido adoptando numerosas medidas para disminuir los riesgos de contagio del virus en nuestras operaciones y en las comunidades cercanas”

Con el objetivo de colaborar de forma efectiva con los vecinos de las compañías“también hemos entregado equipamiento e insumos médicos a las instituciones de Salud y creamos un fondo de hasta 6 millones de dólares para ayudar a las comunidades y a los proveedores locales y regionales”, indicó. “Estamos también trabajando junto con el Gobierno para dar una respuesta coordinada frente a la emergencia. Diariamente revisamos la situación para asegurar que estamos respondiendo de una manera efectiva a diferentes problemas de salud, operacionales y financieros”, dijo.

Dentro de las acciones preventivas adoptadas por el Grupo Minero está la reducción temporal de cerca de 35% de la dotación en sus cuatro faenas, además de mantener la modalidad de trabajo a distancia en todos los casos que es posible. Asimismo, los trabajadores que pertenecen a grupos de riesgo por edad o por enfermedades preexistente, deben permanecer en sus domicilios“Hasta ahora esto ha tenido un impacto limitado en la producción”, señaló Iván Arriagada, quien ratificó además que estas medidas preventivas se van a mantener durante todo el tiempo que sea necesario para cuidar la salud de las personas. 

Mayor producción y menores costos

Durante el primer trimestre de 2020, la producción de cobre del Grupo llegó a 194.000 toneladas, es decir, un 2,9% mayor al primer trimestre del año 2019. Si no se hace necesario paralizar las operaciones producto de la emergencia sanitaria, para el resto del año se espera que la producción de cobre se mantenga dentro del margen inferior de la proyección dada a conocer previamente por la compañía. Es decir, entre 725 mil y 755 mil toneladas.

Por otra parte, el costo de caja antes de los créditos por subproductos disminuyó un 11,2% –de US$1,70 a US$1,51 la libra– en comparación con el mismo período del año pasado, debido principalmente a la debilidad del peso chileno, una mayor producción y el control de costos. Asimismo, el costo neto de caja para el primer trimestre de 2020 fue de US$1,10 la libra, un 11,3% inferior a los primeros tres meses de 2019. 

Menor gasto de capital 

Antofagasta Minerals espera que sus gastos en capital para el año en curso sean inferiores a US$1.300 millones, es decir, alrededor de US$$200 millones menos que los US$1.500 millones estimados inicialmente. Esto se debe a la suspensión temporal del proyecto de Infraestructura Complementario (INCO) de Minera Los Pelambres y el aplazamiento de otras inversiones por las restricciones impuestas por la emergencia sanitaria, además de un peso chileno más débil.

“Tenemos un balance sólido, lo que nos mantiene en una buena posición para afrontar esta situación sin precedentes de incertidumbre operacional y con precios de cobre más bajos. Nuestra primera prioridad es la salud de las personas. Para enfrentar el escenario económico con menores precios del cobre, estamos ampliando nuestro Programa de Competitividad y Costos y continuamos revisando los gastos con el objetivo de conservar nuestra fortaleza financiera, mientras operamos de manera segura y eficiente”, concluyó Iván Arriagada.