Una hemiparesia sufrida por las complicaciones de un nacimiento prematuro debilitó la musculatura y desarrollo motriz de Lou, pero hoy gracias al apoyo de la Teletón y al cuidado de sus padres es una niña autónoma. Esta es su historia. Teletón; Zaldívar; Testimonio

​“Lou”, una niña de casi seis años, recorre paso a paso su nuevo hogar en Antofagasta. De forma autónoma, rosa los dedos en la alfombra, toca la cámara fotográfica y sonríe, camina por el pasillo hasta su pieza adornada como en los mejores cuentos de hadas, juega con su gran gata negra y enseña sus juguetes.

​La historia de “Lou”, como le dicen sus padres, comienza en Valparaíso. Con seis meses de gestación, tuvo que nacer antes de lo previsto. Las difíciles condiciones hicieron efecto y la bebé prematura mostró complicaciones. Por un instante, su cerebro no recibió oxígeno, lo que le originó una hemiparesia; su lado izquierdo estaba casi inmóvil, debilitado y no seguía el mismo ritmo que el derecho.

A los 15 días tuvo una apendicitis y una infección en el intestino grueso. Recién llegada a este mundo, Lou tenía que lidiar entre la vida y la muerte en la Unidad de Cuidados Intensivos en la que estuvo por dos meses.

La hemiparesia debilitó su musculatura y desarrollo motriz, como también el aspecto neurológico. Controladas sus afecciones de urgencia, su destino fue el Servicio Nacional de Menores (Sename). En esta casa de acogida estatal, pasaría sus próximos cuatro años.

La llegada de una hija

Patricio Millar, operador planta área Seca de Minera Zaldívar, conoció a Purísima González en Santiago. Se casaron y, por trabajo, se mudaron a Antofagasta. Llevan más de 15 años juntos, pero hasta ahora, no han tenido hijos biológicos. “La idea de adoptar nació luego de conocer la noticia de que no podría tener hijos. Nos acercamos al Sename, pero aún no estaba decidido. Ya en Antofagasta, Patricio entró a Minera Zaldívar, donde conocimos a una persona que nos apadrinó e instó a adoptar. Y decidimos hacerlo”, cuenta Purísima.

Así comenzaron los trámites en el Semane de Antofagasta. “Pasamos por médicos, psicólogos, asistentes sociales y mucha burocracia”, sostiene Purísima. Al final del camino, resultaron idóneos para adoptar. Al poco tiempo reciben la llamada esperada y, al otro lado del camino, estaba Lou, explica.

“Nos dijeron que la niña tenía un problema neurológico. Llamé a Patricio que estaba en la mina para darle la buena noticia. Ella tenía cuatro años y diez meses. No dudamos en ir a buscarla a Valparaíso”, agrega Purísima.

Al llegar se encontraron con Lou. Ella no caminaba ni hablaba a pesar de que a veces iba a la Teletón de Valparaíso, institución donde la apoyaron y le dieron cariño. Purísima, explica, “ella debía estar con una familia cuanto antes, porque no estaba siguiendo su tratamiento en la Teletón, no la llevaban a las terapias. Estaba muy sola, se caía, no podía valerse por sí misma. Me dijo “mamá” aquel 28 de diciembre, fue amor a primera vista. La jueza del Juzgado nos dio inmediatamente la adopción. Ella ya la conocía, Lou había pasado anteriormente por esa instancia, en una historia menos feliz que esta”.

Un nuevo castillo, una nueva vida

Lou llegó a Antofagasta y comenzó el cambio. La llevaron a la Teletón de la ciudad y en poco tiempo, ella comenzó a presentar mejorías. “Ella camina, habla, sonríe, juega y hace todo independiente. Y eso es gracias a la Teletón. Esta institución se encarga de todo lo que tiene que ver con el bienestar del niño, es integral, desde la educación hasta la asistencia social, enfermería, doctores, fonoaudiólogos, terapeutas, kinesiólogos, etc. Incluso vinieron a la casa e instalaron barandas en el baño para ella.”, explica Patricio.

La pequeña aún presenta los efectos de la hemiparesia, sin embargo, es totalmente independiente, juega con sus amigos en el jardín, acompaña a su madre al trabajo y hace sus necesidades completamente sola. “Le falta escribir y hacer números, pero el avance que ha tenido en tan poco tiempo es increíble. Ella es muy sociable y en su jardín la tratan como a cualquiera de los otros pequeños, aunque con algunos cuidados extras”, añade Purísima.

Para esta familia estar insertos en la Teletón les cambió la vida, por lo que son enfáticos en destacar la importancia de esta institución en la sociedad chilena. “Comprendemos el aporte que hace la Teletón, por lo que instamos a las personas que colaboren, porque faltan recursos y hay muchas familias que no tienen la suerte que tenemos nosotros. Lou está así gracias a ellos y aún le quedan otros 20 años de tratamiento”, precisa Patricio.

Una opinión compartida por el Grupo Minero que hoy da inicio a su campaña 1+1 en apoyo de la Teletón. Los trabajadores de Antofagasta Minerals podrán realizar su aporte a través del banner disponible en la intranet.